sábado, 15 de septiembre de 2007

HOY HE REGRESADO...

De: Walter Saavedra - ching_tien_tao@yahoo.com

HOY HE REGRESADO...
Walter Saavedra


Hoy, esta madrugada, he regresado, porque tenía que regresar. Hoy, al regresar, he vuelto a leer aquello que leí antes de partir, puesto que me estaba destinado... como a tantos otros que piensan que lo que se dice de forma genérica siempre es para ellos, lo sé; pero lo he vuelto a leer, de todas maneras, y en esta ocasión ¡no he comprendido nada! ¿Será porque todo ya es solamente pasado? Acuario agua, acuario vida, acuario distancia que se eleva en el abismo... el mar. He estado muy cerca del mar y no llegué a ver sus olas que vienen y van trayéndome la brisa de tu sonrisa serena. Hoy he regresado y estoy listo para partir hacia destinos ignorados, hacia horizontes desconocidos, hacia donde yazgo yo dentro de mí. Jamás diré adiós, porque los adioses no me gustan, jamás me gustaron. Ahora solamente me iré y ese será mi adiós definitivo. Me iré para siempre aunque el espacio que pise siga siendo el mismo. Aunque me veas todos los días, ya me habré ya ido para siempre... Un siempre que jamás existió como no existo yo cuando me alejo del mar que me da vida. Hoy regresé a este mi hogar de siempre, sin comprender lo que dejé cuando te vi a los ojos porque ya te habías ido y lo que yo miraba eran otros ojos en el mismo rostro... Sí, esta noche regresé, regresé con el alma serena y la luz borboteando sensaciones musicales. He regresado y me he preguntado si acaso dejé algo al partir de aquel lugar donde nunca estuve en verdad. ¿Dejé algo? Dime, ¿dejé algo cuando estuve a tu lado y tu no estabas conmigo porque ya te habías ido? ¿Dejé algo de lo que no tengo, de lo que jamás tuve? Todo lo que yo soy, todo lo que yo tengo, todo lo que anhelo, lo llevo conmigo... Jamás me he separado de mí mismo y sin embargo siempre estoy ajeno a lo que me pasa hasta que la vida me muestra que está pasando. Y para ese entonces ya es tarde porque lejano está lo que no vi cercano... lejano está. Jamás olvidaré lo que he vivido. Jamás olvidaré los lugares que he pisado y que volveré a pisar. Jamás los olvidaré, no señor. Pero tampoco recordaré nada de lo que jamás olvidaré porque de sueños estoy hecho y mis sueños son... eso, simplemente sueños en el malhadado decir de Calderón de la Barca que es más bien un naufragio sin sentido en una barca deshecha por el terremoto del ayer y en la nostalgia de lo que nunca pudo ser. ¿Qué eres tú que en la vigilia de mis días estás viviendo también en mis sueños cuando nada sueño? Hoy he regresado a morar en los pies de la alborada en plena noche. He regresado y sabía que no te encontraría porque jamás te encontré antes, jamás. Hoy me he dicho: así han de ser las cosas cuando nada es como debería ser porque nunca fue... Yo, simple viajero de los tiempos donde los espejismos se llenan de desiertos, yo he de partir para dejar todo como nunca estuvo y llevarme lo que es mío dentro de mí. Esta madrugada regresé y no me he sorprendido de estar solo nuevamente mirando los espejos rotos de mi propio rostro, mirándome en los espejismos que se crean en ese desierto que la oscuridad de la noche no me permite apreciar. Hoy regresé caminando mientras la tonada que mis labios iban silbando alegraba el sentir de mis labios yertos y de mis ojos donde la oscuridad había hecho su nido. Regresé caminando y sentí... que más allá de mi propio temor está la nebulosa claridad de las esfinges de hielo que se esconden en el calor atenazante de mi deshecha ilusión y mi siempre sonriente realidad que vivo con alegría incluso en los instantes más tristes. Me gusta Julio Verne, sí. Ya se habrán dado cuenta por la esfinge de los hielos. Estuve apasionado un tiempo leyéndolo mucho... aunque no lo leía todo. Ahora recuerdo que lo he olvidado por completo. Pero qué hermoso fue leerlo cuando paladeaba sus obras en las entrañas cubiertas de sensaciones recién descubiertas y también de olvidos recientes que me convidaban a recordar los instantes más hermosos de mi vida... que seguirá siendo mía sin duda alguna y seguirán siendo hermosos porque están siempre conmigo y soy yo el que los vivirá como ayer los viví. Las esfinges de hielo serán puro fuego cuando la vida atenace sus cinturas. Lo fue y lo sentí. ¿Me he incinerado en ese fuego? Yo no soy Fénix, pero siempre lo seré cuando la vida lo precise y tus ojos hagan arder los míos en un baile de pasión inigualada... cuando ya no esté a tu lado. Esta madrugada he regresado de aquel lugar al que jamás llegué, he regresado y no te he encontrado porque... no estabas. Hoy he regresado y no me encontré donde me dejé... ¿habré estado esperándome en otro lugar y yo mismo lo ignoraba? Hoy al regresar me he preguntado: ¿dónde habré estado cuando he llegado que no pude encontrarme? Y me he respondido: Conmigo, siempre he estado conmigo solo que a veces no me doy cuenta de ese detalle y me busco sin encontrarme donde no estoy: en las distancias ajenas a mi vida... Yo siempre estoy conmigo, aunque haya instantes en que me olvide de ese simple detalle...

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